El propósito de este artículo es brindar reflexiones y herramientas de análisis para bibliotecólogos y organizaciones usuarias de recursos electrónicos (que representan los intereses y necesidades de suministro de información bibliográfica de los usuarios), así como al sector editorial y/o distribuidores de contenidos (quienes crean los contenidos y/o los ponen a disposición de los usuarios mediante plataformas especializadas); alrededor de algunas de las problemáticas actuales en las formas como los recursos electrónicos especializados están siendo adquiridos y son consumidos por los usuarios. Ámbitos como las políticas de adquisición y compra, las posibilidades tecnológicas, la bibliodiversidad, los nuevos modelos de negocio, la gestión de derechos de autor, entre otros, son analizados en este escrito, para ver cómo muchos de los conceptos tradicionales están siendo permeados por nuevas exigencias de uso, de descubribilidad, de acceso y/o descarga, de disponibilidad y robustez tecnológica, de medición, actualización y formas de negociación, en donde los conceptos de especialidad y servicio adquieren un papel protagónico y en donde los modelos de suscripción y de licenciamiento nos llevan a entender cómo editores y bibliotecas están desarrollando un nuevo tipo de relación colaborativa, con valor agregado superior, en un fascinante mundo de información, donde la única constante es el cambio.

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Los cambios tecnológicos ocasionados por la explosión de la información, las nuevas formas de acceder a los contenidos, los dispositivos por medio de los que se accede al conocimiento, y las ofertas existentes en el mercado, hacen que las bibliotecas constantemente cambien y se adapten a estas nuevas necesidades, que son una oportunidad de crecimiento e innovación dentro de un mundo en donde el desarrollo económico es la nueva herramienta que está apoyando el crecimiento de los países, que les permite crecer y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

Los bibliotecarios hoy en día son quienes tienden puentes entre las necesidades del usuario, las ofertas disponibles en el mercado, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC y la toma de decisiones respecto a inversión en las diferentes instituciones que cuentan con los recursos económicos y que buscan que sus comunidades tengan acceso a la información, para estar a la vanguardia y desarrollar conocimiento.

Para la mayoría un punto de partida de esta transformación es el siglo XX, en el cual se han logrado los mayores cambios tecnológicos producidos hasta ahora, sin embargo, el siglo XXI ha posibilitado que estos se masifiquen a una velocidad nunca antes vista en la escala global. Mientras que el teléfono tardó 75 años en llegar a los 100 millones de usuarios, a Internet le tomó 7 años hacerlo, a la tienda de aplicaciones de Apple dos años y dos meses1 y a Instagram menos de dos años2 . Esta masificación ha permitido un acceso inmediato a lo que anteriormente tardaba semanas o meses en conocerse, afectando todos los niveles de la sociedad en que los libros y las bibliotecas no son la excepción.

Las TIC pasaron de ser nuevas a estar insertas en casi todos los ámbitos del ser humano, y hoy no se concibe la economía mundial sin ellas. Los usuarios ahora tienen acceso a una cantidad de información prácticamente infinita, y esto ha supuesto un gran desafío para las bibliotecas, que se ven abocadas a desempeñar un crucial papel de mediador entre los usuarios y las colecciones que desarrollan, que no solo deben responder a necesidades cada vez más concretas y especializadas, sino a nuevos soportes y formatos que le sean familiares a las actuales generaciones que usan los servicios especializados, siendo nativos digitales.

Esto ha supuesto que las bibliotecas se examinen a sí mismas y se replanteen tanto su estructura, como los servicios que ofrecen y las colecciones que tienen. Lo anterior ha supuesto que varias unidades de información hayan pasado a llamarse CRAI, Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación, como una propuesta de evolución de pasar de una biblioteca a considerarse un espacio de recursos integrados para el aprendizaje y la innovación.

No obstante, para que el cambio trascienda más allá del nombre, los bibliotecarios deben desarrollar una serie de competencias tecnológicas y pedagógicas que no se terminan de puntualizar debido a la evolución constante de herramientas, interfaces y objetos contenedores de conocimiento que buscan dar el salto al ambiente de bibliotecas, por lo que no existe una formación estandarizada que provea conocimientos validables, independientemente de la institución en la que se encuentre la unidad de información.


Paradigmas de los contenidos electrónicos en las bibliotecas

Partiendo de este panorama, a continuación se desarrollan una serie de retos provenientes de los paradigmas3 actuales que presentan los contenidos electrónicos en las bibliotecas. Una fotografía espontánea de cuáles son los miedos y dificultades que encuentran las bibliotecas al querer actualizarse con contenidos digitales:

Bibliodiversidad

Aunque la idea de bibliodiversidad es amplia y procura la existencia diversa de expresiones culturales en la producción digital, también es aplicable a las diferentes formas de acceso a dichos recursos. Esto presenta un nivel de complejidad en la medida en que el usuario busca una experiencia similar a la que tiene en su día a día. Existiendo múltiples maneras de acceder a la información, la clave estará en el uso de estándares que permitan que dicha bibliodiversidad sea posible, soportada preferiblemente con un acompañamiento cercano, en su lengua materna, para dichas plataformas, lo que puede requerir capacidad instalada y formación para llevarla a cabo, cuestión que muchas veces no es un proceso de fácil entendimiento y óptimo en la mayoría de las bibliotecas.

Adquisición

Los modelos de adquisición cambiaron en muchos segmentos de la vida. A modo de ejemplo, se ve que las familias dejaron de comprar o rentar películas en los videoclubes para pagar mensualidades de proveedores como Netflix o HBO. El consumo de música cada vez está menos ligado a la adquisición y más a la suscripción y el software migró del modelo de licenciamiento de compra a perpetuidad hacia una suscripción actualizable en servicios como Office 365, Adobe Creative Cloud y la mayoría de los antivirus, por nombrar algunos, inclusive conceptos como SaaS, IaaS y PaaS4 dejaron de ser tecnicismos de las áreas de tecnología para implantarse en la gestión de las organizaciones de hoy día.

De esto se puede inferir que ha habido un cambio en los modelos de adquisición, en donde las instituciones adquieren recursos electrónicos que no pueden tener físicamente y que implican retos para el entendimiento de las dinámicas de gestión con tales materiales. Si suscribe, debe mantenerse el recurso año tras año para no perder la información allí contenida; si no se renueva no se podrá mantener la información y sus actualizaciones, pudiendo perder recursos de un momento a otro; si se adquiere a perpetuidad, siempre estará en las colecciones, pero ¿cómo garantizar la actualización o qué hacer si la empresa proveedora deja de existir?, o si la tecnología falla o no se actualiza de manera permanente, ¿cómo se consultará en el futuro?

En el ámbito académico, la actualización en áreas de ciencias exactas y/o naturales tiene mayor aceptación por el ciclo de producción del conocimiento y el tipo de lectura que se desarrolla en estas áreas, a diferencia de las ciencias sociales, humanidades y/o literatura que son vigentes durante ventanas de tiempo más largas. Esto se traduce en el desafío al bibliotecario, que no solo debe conocer a sus usuarios y las temáticas a profundidad de su colección, sino los mercados y la producción editorial de forma muy actualizada. Para ello, surge la necesidad de que la biblioteca tenga una política clara del desarrollo de la colección, con criterios de compra y objetivos cuantificables, que disminuyan el sesgo en el proceso de compra, independientemente del área del conocimiento a la que se esté dando atención.

Una posibilidad que existe en el mercado es la adquisición de recursos por intermedio de agregadores. Como su nombre lo indica, son intermediarios que adquieren grandes paquetes de colecciones que en algunas ocasiones ya han venido perdiendo su relevancia, por un costo relativamente bajo para las bibliotecas; no obstante, el objetivo de este modelo es la venta al por mayor de una gran cantidad de títulos. Si bien el modelo es útil para que las unidades de información puedan cumplir los estándares de materiales por usuario, generalmente incluyen grandes cantidades de títulos intrascendentes o desactualizados, o incluyen títulos que ya se encuentran disponibles en acceso abierto, lo cual genera poco valor agregado para los usuarios. Adicionalmente, al no constituir una relación directa con la editorial que produce los contenidos, cualquier cambio en las políticas o la gestión de las licencias pone en riesgo el acceso a los recursos a la hora de hacer la renovación y otros aspectos que surjan en una eventual posventa.

Se observa, entonces, una urgencia de privilegiar el contenido en función de sus usos y pertinencia, por encima de las cantidades de colecciones que pueden terminar no siendo utilizadas por su falta de valor. Cantidad en este caso no puede equipararse con calidad.

Adicional a los criterios de compra de cada institución, se considera importante tener en cuenta los siguientes aspectos en el proceso de adquisición de recursos electrónicos:

  • Modalidad: Si es compra a perpetuidad o suscripción, y si es posible seleccionar tomos o es necesario la compra de la obra completa. La siguiente infografía del estudio sobre el tema de Dosdoce, acerca de los modelos de compra de licencias digitales por bibliotecas, es muy ilustrativa sobre el particular:5
  • Acceso: Vía IP, usuarios ilimitados. Se cita a manera de ejemplo una infografía sobre algunas de las formas de acceso ofrecidas por la plataforma Hipertexto Cloud.
  • Actualizaciones: si la compra o suscripción incluye las actualizaciones de los recursos.
  • Descuento: porcentaje de descuento a la institución, especialmente si ya cuenta con la obra en papel.
  • Información clara de los títulos a comprar: preferiblemente un listado en una hoja de cálculo con la información de ISBN, autor, título, año y precio del recurso electrónico. Con esta información se puede hacer un comparativo de costos, beneficios y ahorros, lo cual apoya mucho el proceso de decisión de las directivas.
  • Precios: los precios de los libros electrónicos deben ser preferiblemente inferiores o iguales a los libros físicos, pero debe tenerse en cuenta que el costo global de la negociación puede variar en función de los privilegios de acceso a tales contenidos: tiempo de la licencia, número de concurrencias, canales y dispositivos de lectura, sea streaming o lectura en línea, descarga, uso en dispositivos de escritorio, computadores portátiles o tabletas y smartphones de los principales proveedores del mercado, con garantía de usabilidad y actualización permanente.
  • Formatos: el despliegue es en PDF, ePub 2.0, ePub 3.0, HTML, u otros formatos con contenido básico y enriquecido, y de cuál porción de la obra (contenido completo, por tomos u otra forma).
  • Términos de uso: documento donde se especifique información, beneficios y restricciones de los proveedores, con relación al recurso ofrecido.
    • Si se autoriza la consulta a diferentes tipos de usuario de la biblioteca (usuarios internos o externos)
    • Si se autoriza el servicio de conmutación bibliográfica con fines académicos con otras instituciones.
  • Metadatos: De forma perentoria, entrega por parte del proveedor o de la editorial de los formatos MARC de los libros electrónicos adquiridos en compra o suscripción, sin costos adicionales, de acuerdo con los requerimientos de la institución, independientemente del esquema de metadatos utilizado.

Modelos de negocio

Si bien en el apartado anterior se mencionaron diversas maneras cómo se están efectuando operaciones de uso de los recursos electrónicos, debe destacarse que precisamente esta variedad permite que entre generadores y distribuidores de contenidos y usuarios institucionales de tales contenidos puedan llevarse un sinnúmero de operaciones y modalidades de negocio. Cada una de ellas, dentro de su propia diversidad, no tiene otro fin que buscar que la modalidad de acceso a contenidos corresponda a las necesidades más específicas de una organización en un contexto determinado.

El poder fijar las reglas de acceso a una colección determinada de títulos en una temática en particular, el establecimiento de los periodos de uso y licenciamiento, el mix entre el suministro de colecciones impresas y las mismas electrónicas en condiciones preferenciales y diferenciadas, la ideación de modelos de suscripción para amplios conjuntos de colecciones editoriales o por el contrario para una publicación seriada en específico, entre otras, son posibilidades que también deben ser tenidas en cuenta por el bibliotecario.

Grupo Editorial Patria, en México, se encuentra desplegando su propia plataforma de distribución de libros electrónicos (http://digital.latiendadellibrero.com). Este proyecto por parte del Grupo Patria viene a complementar su estrategia comercial del libro impreso, extendiendo sus servicios de cara a sus usuarios y clientes, ofreciendo su importante contenido en todos los formatos para su consumo y lectura. El diseño de la distribución de ebook del Grupo Patria se enfoca en dos líneas de comercialización principales: Retail (venta directa al usuario final, modelo B2C) y Negocios Institucionales (abarcará diferentes y amplios modelos de negocio basados en la selección de su contenido a una escala mayor por parte de instituciones de todo tipo, modelo B2B: educativas, gubernamentales, privadas… para su consumo, uso y lectura.) Con la distribución y comercialización de ebooks a través de una plataforma estable y segura, Grupo Editorial Patria no sólo distribuirá sus libros, sino que pondrá al servicio de sus usuarios finales una plataforma con recursos electrónicos desde la que podrán interactuar con sus libros, que les llevará a una experiencia de lectura con amplias potencialidades.

Ediciones de la Buena Prensa, en México, editorial de la comunidad Jesuita, ha implementado una plataforma (http://magis.buenaprensa.com) en la que desea ofrecer contenidos especializados a las comunidades católicas de Iberoamérica. Con esta no sólo pretende hacer accesibles de manera controlada los repertorios históricos de su acervo y de otras editoriales católicas, sino también poner a disposición de sus usuarios contenidos actuales (catálogo y publicaciones periódicas), a través de diversos modelos de negocio desarrollados a medida, que van desde la suscripción por temporalidades hasta la venta a perpetuidad, estableciendo particularidades para usuarios institucionales (modelos B2B) y usuarios individuales (modelos B2C). Los modos de acceso establecidos para el desarrollo de dichos modelos de negocio, en particular para aquellos concebidos como operaciones institucionales, abarcan accesos por IP, por URL referida, por usuario común o por códigos. Evidenciando las bondades que posee la plataforma desarrollada para esta editorial en particular y su lineamiento de estrategia digital en el mediano plazo, el consumo de los contenidos ofrecidos por ésta incluye lectura en streaming y descarga, con distintos tipos de concurrencia y temporalidades, tanto en dispositivos de escritorio como en dispositivos móviles.

Metadatos

La descripción y clasificación de las colecciones son el elemento clave para facilitar la recuperación de los contenidos por parte de los usuarios, pero a diferencia de las herramientas de búsqueda y recuperación que tradicionalmente han existido en las bibliotecas, los recursos digitales no se acogen a las Reglas de Catalogación Angloamericanas (RCAA2), y/o a Recursos, Descripción y Acceso (RDA), sino a estándares de metadatos como Dublin Core, poco usados por muchos bibliotecarios.

Para poder gestionar la recuperación de información por parte de los usuarios existen varias herramientas que se valen de los metadatos para dar respuesta a las solicitudes o queries de los mismos realizadas principalmente por palabras clave, título, autor y en el mejor de los casos en lenguaje natural. Dentro de estas herramientas principalmente se encuentran los metabuscadores y los descubridores.

Los metabuscadores son herramientas de localización de información que en la gran mayoría de los casos se encuentran en línea y se valen de la descripción proporcionada de los recursos existentes en forma de metadatos para arrojar los resultados previamente solicitados. Si bien existen varios tipos de metabuscadores gratuitos en la internet para la gestión de una biblioteca, no es recomendable en general la implementación de los mismos en la medida en que no están parametrizados para dar atención a las necesidades específicas de una unidad de información de este tipo, al mismo tiempo que no garantizan la gestión de seguridad y de acceso a los recursos suscritos por la biblioteca.

Por otra parte, existen los descubridores, que aunque son sistemas de localización de información y guardan cierta similitud con los metabuscadores en términos de recuperación de información básica de los objetos, estos últimos son más robustos y actualizados en la medida que construyen una base de conocimiento a partir de los recursos existentes en la unidad de información, permitiendo tiempos de respuesta menores y facilitando la gestión de los recursos digitales de la biblioteca. Adicionalmente, las herramientas de descubrimiento suelen tener un directorio central que actualizan constantemente conforme se van desarrollando las colecciones por parte de los proveedores, permitiendo una descripción de los recursos más completa que proviene directamente del editor y menores tiempos de mantenimiento; no obstante, para ello es preciso “declarar” en el índice o directorio central del descubridor los recursos digitales adquiridos, para que el mismo pueda conectarse con las novedades en las colecciones y de los proveedores. En esta perspectiva es recomendable que los editores o creadores de contenido puedan adelantar las gestiones para la indexación de los metadatos de sus recursos electrónicos con los diferentes descubridores del mercado.

Cabe aclarar que estas herramientas de localización no reemplazan al software de gestión de bibliotecas (ILS – Information Library System), en la medida en que son complementarios al no estar diseñados para el uso de estándares de catalogación y estar orientados a la gestión de recursos digitales.

Paralelamente a los recursos de localización, es fundamental que los recursos digitales adquiridos usen estándares de metadatos abiertos que faciliten la integración e interoperabilidad, lo que conlleva a que puedan integrarse con otros sistemas de información y de gestión de la organización, al igual que con herramientas de analítica e inteligencia de negocio para producir informes estadísticos precisos que sean un insumo para la toma de decisiones. Lo anterior también permite la integración de diferentes fuentes de contenidos y múltiples proveedores y editoriales, al tiempo que facilita la gestión de la data y el acceso a los contenidos de forma transparente al usuario.

Gestión de Derechos de autor

Las bibliotecas tienen la importante labor de proveer el acceso a la información pero siempre respetando y promoviendo la cultura de la legalidad. Para ello, en los recursos digitales es preciso que los bibliotecarios conozcan la legislación aplicable a biblioteca sobre derechos de autor; esto incluye los alcances de los DRM (Digital Rights Management) y los diferentes tipos de licencia de uso, de acuerdo con la editorial o el recurso.

No obstante, conocer la legislación puede ser una tarea ardua en la medida en que las leyes evolucionan con el desarrollo de nuevos modelos de negocio e infraestructura tecnológica. Anteriormente los alcances que se tenían en términos de reprografía eran muy sencillos y uniformes para casi todas las colecciones, en cambio hoy en día, con la multitud de recursos digitales disponibles en el mercado, el bibliotecario se enfrenta ante un panorama fragmentado en términos de herramientas a gestionar y tipos de licencia de cada proveedor –que usualmente tienen alcances y limitaciones particulares en términos legales para la unidad de información–. Por poner un ejemplo, algunos recursos digitales permiten el acceso simultáneo sin límite de usuarios a un título, mientras otros recursos tienen una licencia de uso que restringe el acceso a un solo usuario por título y una parte de la comunidad de estos usuarios puede ser excluida.

Otra opción que ha venido adquiriendo cada vez más fuerza en cuanto a los recursos digitales para bibliotecas es la vinculación de contenidos en acceso abierto. Este tipo de recursos, en algunas partes del mundo se ha fortalecido de la mano de políticas públicas como Horizonte 2020 en Europa. No obstante, es muy importante que el bibliotecario ponga su empeño en proveer a sus usuarios los mejores recursos posibles de acuerdo con su necesidad, para ello, es perentorio que conozca las posibilidades y limitaciones tanto de los modelos de suscripción como de acceso abierto, en cuanto son complementarios y brindan posibilidades diferentes.

Paralelamente, dentro de la amplia gama de recursos existentes en acceso abierto, es una obligación por parte del bibliotecario identificar cuáles son los recursos idóneos para su comunidad de usuarios, ya que abrir la colección a recursos de mala calidad afectaría profundamente el desarrollo académico e investigativo de la unidad de información. Para ello, es fundamental que a la hora de pensar en integrar un recurso de acceso abierto se haga un minucioso análisis de los siguientes ítems:

  • Relevancia de la información
  • Relevancia de la información
  • Pertinencia de la misma
  • Información fragmentada
  • Sesgo

Uso, acceso y descarga

Una vez se ha surtido la adquisición de los recursos y se han puesto a disposición de los usuarios, se abren otras posibilidades de servicios por parte de la biblioteca.

Los recursos digitales tienen la posibilidad de ser reproducidos de forma inmediata y a coste casi nulo. Es por esto que se debe establecer una estrategia de divulgación en la comunidad para que el uso vaya en contravía de la “cultura de la fotocopia”, que además, de no ser ecoeficiente, consume más recursos y tiempo. Para ello, es preciso formar a los usuarios en competencias informacionales e investigativas, para que puedan aprovechar los recursos al máximo e integrarlos a sus flujos de trabajo.

Lo anterior implica que deben ser claros y transparentes para el usuario desde un principio las condiciones de uso de los contenidos que están disponibles (idealmente de forma consolidada y no un estándar diferente para cada colección) y si el material tiene un tiempo límite para dejar de ser accesible debe poderse advertir al usuario.

Ediciones Uniandes, Universidad de los Andes, en Colombia, ha venido desplegando desde años atrás su propia plataforma de distribución de contenidos digitales (http://ebooks.uniandes.edu.co), en donde además de fijar unas reglas y pautas de uso de las colecciones editoriales producidas por la misma institución para consumo de sus facultades y sus bibliotecas, viene desarrollando un modelo para dar acceso a tales contenidos a las comunidades internas, en condiciones preferenciales, que van de la mano con el combate a la reprografía, suministrando con ello toda una infraestructura tecnológica para que los usuarios lectores, además de contar con sus contenidos, puedan tener sus propias estanterías y bibliotecas personalizadas, incorporando herramientas como notas, marcadores, citación y opciones de redes sociales, en un entorno que se actualiza con el tiempo.

Algunos proveedores tienen limitaciones de uso a los usuarios de la comunidad según el rol que desempeñan. Lo anterior es frecuente cuando se trata de usuarios de bibliotecas especiales (para el caso de una universidad: egresados o profesores ocasionales o de cátedra). Esto implica que tanto proveedores y bibliotecólogos cuenten con modelos viables que permitan el acceso a las herramientas. Desde esta perspectiva, el editor o proveedor del contenido debería estar en la capacidad de “modelar” los usos de los contenidos en función de una diversidad de herramientas y posibilidades. De igual manera, el bibliotecólogo podría ajustar dichas herramientas a las condiciones particulares de su institución y de sus usuarios.

Para el caso de la oferta de contenidos, pueden verse algunas de las variables, en donde el escenario deseable sería el poder combinar o ajustar cualesquiera de estas a las necesidades de la institución:

Para la gestión específica de los bibliotecólogos con sus usuarios pueden sugerirse escenarios innovadores, tales como:

  1. Que los usuarios especiales puedan suscribir los recursos pagando unos costos más bajos por haber pertenecido a la institución.
  2. Que las instituciones cobren unas membresías que permitan al usuario acceder a ciertos servicios, entre los cuales se encuentre el ingreso a recursos electrónicos de la biblioteca por intermedio de la institución.

Con esto las instituciones podrían subsanar los altos costos que implica el acceso a este tipo de usuarios, y posibilitarían un proceso de fidelización a todo su espectro de usuarios. Sobra anotar que para el desarrollo de esta tarea las unidades de información deben contar con las tecnologías que permitan crear usuarios y contraseñas de acuerdo con los perfiles de usuarios en cada institución de manera temporal y así atender sus demandas. Estas dinámicas podrán otorgar especial valor cuando los propios sistemas y ecosistemas digitales de las bibliotecas conecten con las funcionalidades ofrecidas por los editores o proveedores para el acceso a los contenidos por medio de sus plataformas, en donde la premisa a mantener, gracias al adecuado uso de todos estos sistemas, sea que el acceso para el usuario siempre pueda ser expedito, eficiente, seguro y completo.

Las editoriales universitarias públicas costarricenses, entre ellas la Universidad Estatal a Distancia, (EUNED), y el Tecnológico de Costa Rica, están logrando con sus propias plataformas de distribución de contenidos (http://ebooks.uned.ac.cr y http://ebooks.tec.ac.cr, respectivamente) muy interesantes operaciones de acceso a sus comunidades de usuarios vía bibliotecas, ofreciendo servicios especializados en función de las políticas propias institucionales, bien para fortalecer los procesos de educación a distancia, bien para generar estrategias de uso sobre textos especializados que requieren un sistema que garantice el acceso a los contenidos de manera acotada y controlada para comunidades específicas de usuarios.

Gestión de los recursos

El mayor reto para el bibliotecario es poder gestionar los mejores recursos para cubrir las necesidades de los usuarios, de acuerdo con las posibilidades administrativas de cada organización, teniendo presente que los recursos de las unidades de información son de diversos tipos: humano, tecnológico, de infraestructura, materiales, colecciones y financieros.

En la medida en que se está generando un fuerte cambio tecnológico, justificar la actualización de los recursos digitales implica un conocimiento profundo del ADN de la institución y el nivel de penetración TIC en la misma, que permita desarrollar el servicio de forma clara. Paralelamente, surge la necesidad de que el personal de biblioteca se integre en el proceso de cambio, entre otras razones, ya que son el soporte para los usuarios sobre los recursos digitales adquiridos: el usuario no se quejará ante el proveedor sino ante la biblioteca en caso de que no encuentre satisfactorio el uso. Por lo tanto, antes de adquirir una colección digital es imprescindible preguntarse: ¿qué recursos va a demandar? ¿Cómo ayuda la adquisición del recurso en el crecimiento de las diferentes áreas de la biblioteca? Lo anterior con el fin de garantizar que la inversión sea viable.

¿Cómo se toman las decisiones sobre este tipo de recursos en las unidades de información? Si bien cada organización es diferente, es claro que conocer los costos totales de las colecciones, incluyendo su procesamiento y mantenimiento, permite tomar decisiones claras, esto implica en algunas ocasiones el ejercicio de traducir el uso del recurso en retorno de la inversión – ROI, lo cual va más allá de la comparativa frente a cuánto me costaría en impreso sino que debe tener en cuenta el costo total del recurso y lo que el mismo permite producir y/o ahorrar en el tiempo de su vigencia e impacto académico.

En el marco de la divulgación, la visibilidad y acceso a publicaciones con sello propio, la Editorial de la Universidad del Rosario en Colombia viene gestionando conjuntamente estrategias articuladas para facilitar a docentes de distintas unidades académicas la distribución de títulos y contenidos curriculares mediante el uso de su plataforma de libros electrónicos (http://ebook.urosario.edu.co). Dicha plataforma está siendo incorporada como un recurso para que los estudiantes accedan mediante códigos en cualquier momento y desde sus dispositivos a las publicaciones, destacando cada vez más la ventaja de la portabilidad. Se espera lograr un mayor despliegue para la visibilidad y el desarrollo de nuevas opciones y servicios que contribuyan al enriquecimiento de espacios y recursos integrados para el aprendizaje y la innovación.

La Editorial de la Universidad Veracruzana, de México, ha podido establecer un modelo de configuración especial sobre su plataforma propia (http://ebooks.uv.mx) para que la biblioteca de esta institución pueda conectar en línea su oferta a los recursos electrónicos especializados del catálogo de la Editorial, en condiciones preferenciales, lo que también contribuye a la visibilidad y usos de estos recursos por medio de las comunidades académicas de esta universidad en todo el territorio mexicano.

Nuevas posibilidades

Los ítems anteriormente desarrollados hacen evidente la necesidad de innovar en las bibliotecas, esto sumado a que hoy en día con las tecnologías de comunicación los usuarios ya cuentan con la posibilidad de acceder a volúmenes extensos de recursos, pero tienen el requisito de acceder a recursos cualificados que den cuenta de las necesidades de información, lo que obliga a la unidad de información en ejercer un rol de curador de contenidos.

Por otro lado, en términos de recursos digitales, existe el desafío de integrar plataformas que faciliten estar en constante evolución, que estén siempre actualizadas a las cambiantes necesidades de los usuarios. Lo anterior no significa migrar lo que se hacía antes de forma análoga a lo digital, sino aprovechar las nuevas opciones de lo digital para ofrecer servicios de valor agregado.

El Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia no solo desarrolló como primera opción de uso de su propia plataforma de distribución de contenidos digitales un servicio para todos los estudiantes de la Universidad, vía su biblioteca, sino que también está articulando dos proyectos interesantes teniendo en cuenta las nuevas posibilidades tecnológicas y los modelos de operación en la distribución de contenidos (http://ebooks.uexternado.edu.co). El primero, un plan preferencial de acceso y descarga de contenidos electrónicos producidos por la Universidad a estudiantes de posgrado en diversas regiones del país. El segundo, teniendo en cuenta las colecciones bibliográficas en el campo del Derecho y los públicos nicho a nivel nacional e internacional referidos a esta rama del saber, un modelo de suscripción, tipo Netflix o Spotify, cuyos modelos de operación y desarrollo están en evaluación, para ser desplegados en el futuro haciendo uso de su propia plataforma.


Buenas prácticas

Recorrer el camino de integrar los recursos digitales a la colección en una unidad de información puede traer a la mente preguntas e incertidumbres. No obstante, conocer experiencias de otras unidades de información ante los mismos desafíos permite tener elementos de juicio tangibles que faciliten la toma de decisiones. A continuación se presentan soluciones prácticas a partir de la experiencia que dan alcance a los retos anteriormente expuestos.

Para realizar unas buenas prácticas en las bibliotecas, debemos ingresar a una nueva ética de racionalidad económica y ambiental, en la búsqueda de brindar las herramientas tecnológicas que apoyen la formación en las instituciones donde laboramos, sin que esto implique destruir el planeta en que vivimos, entendiendo que en las unidades de información convivimos con sujetos de ciencias que contribuyen a la formación de nuevos ciudadanos que se desenvuelven en una sociedad globalizada, en la cual la puerta de acceso al conocimiento es la unidad de información. Aquí el bibliotecólogo es un constructor de un mundo de información cualificada.

Bibliodiversidad

En un ecosistema de múltiples soluciones y proveedores de contenido que el bibliotecario debe administrar, es clave identificar una plataforma que permita la gestión de recursos diversos directamente de las editoriales, en variedad de formatos que sigan estándares de la industria, sin perder la capacidad de poderse gestionar de forma sencilla. Esto garantiza no solo una mayor oferta a los usuarios de títulos, sino un recurso sostenible que vaya evolucionando junto con la unidad de información. En ese sentido, plataformas como Hipertexto Cloud permiten la integración de contenido variado, directamente desde las editoriales que lo desarrollan, en español, de forma intuitiva en los diferentes dispositivos que los usuarios utilizan en el día a día.

Adquisición

El cambio en el modelo de adquisición de recursos puede ser desafiante en la medida que integra una nueva cantidad de variables que antes no se tenía presente, esto sumado a la necesidad de interactuar con una serie de proveedores diversos a nivel internacional y la necesidad de una herramienta que centralice y optimice la gestión de este proceso. A este respecto, la plataforma Hipertexto Cloud facilita la labor de adquisición, generando un canal de relación directa con las editoriales, en modelos de venta directa que garantizan unas condiciones claras y estables de uso de los recursos electrónicos.

Metadatos

Los metadatos hoy son más importantes que nunca, ya que permiten hacer que los usuarios encuentren los materiales adquiridos, así como integrar los recursos digitales a los sistemas de información de la organización, es por eso que se hace imprescindible una plataforma que integre los estándares de la industria tanto a nivel de metadatos como de protocolos. A este respecto la plataforma Hipertexto Cloud no solo cumple con los estándares de metadatos del sector sino que permite la gestión de estadísticas a través de COUNTER REPORTS6 , al tiempo que optimiza la automatización del procesamiento técnico de los recursos al otorgar a las unidades de información los archivos MARC de los contenidos adquiridos.

La plataforma Hipertexto Cloud cuenta dentro de sus herramientas con este estándar de medición.

Algunos tipos de reporte COUNTER son:

  • Book Report 1 (BR1) – Número de solicitudes exitosas por mes y por título.
  • Book Report 2 (BR2) – Número de solicitudes de sección exitosas por mes y por título.
  • Book Report 3 (BR3) – Número de rechazos al contenido por mes, por título y por categoría.
  • Book Report 4 (BR4) – Número de rechazos al contenido por mes, por plataforma y por categoría.
  • Book Report 5 (BR5) – Número total de búsquedas por mes y por título.

Modelos de negocio

Los editores están personalizando su oferta para los usos más variados y específicos al interior de las instituciones y organizaciones a las que ya están llegando con una oferta especializada, que se ajusta a sus necesidades. La plataforma Hipertexto Cloud permite que los editores y distribuidores puedan efectuar diversas modalidades de uso, que son aplicadas de múltiples maneras a las colecciones editoriales que ofrecen a sus usuarios institucionales.

Gestión de derechos de autor

Ante el desafío que implica la gestión de los Derechos de autor en lo correspondiente a recursos digitales, es muy útil la posibilidad que ofrece la plataforma Hipertexto Cloud de poder tener, de forma consolidada, la seguridad jurídica sobre los recursos adquiridos y su uso ajustado a la ley, por intermedio de las propias definiciones de los editores, quienes gestan las operaciones de la plataforma. Esto facilita la concientización de los usuarios y contribuye a eliminar la fotocopia como medio de acceso a la información. Es muy recomendable al respecto promover en los docentes que utilizan este tipo de recurso que no compartan directamente el contenido encontrado sino que remitan a los estudiantes a la plataforma, promoviendo el desarrollo de competencias informacionales y brindando un acceso más fiel al recurso, estadística que al final es un insumo fundamental para justificar la renovación de los mismos, de acuerdo con el impacto real en la comunidad de la biblioteca.

Uso, acceso y descarga

Poder hacer seguimiento de uso de los recursos tanto en las instalaciones como de forma remota, independientemente del horario, es una característica de la plataforma Hipertexto Cloud que, de manera transparente con el usuario, le permite tener control de los recursos que requiere, independientemente del dispositivo que use, al tiempo que le permite a la biblioteca tener el manejo de la aplicación, de las políticas de uso, acceso y descarga por medio de las herramientas de administración, que van atadas a los perfiles de usuario, en concordancia con las diferentes leyes de protección de datos de acuerdo al país y las características definidas al acceso de la información.

Gestión de recursos

A pesar de que uno de los principales miedos del cambio tecnológico son los costos y administración de diferentes tipos de recursos, la plataforma Hipertexto Cloud tiene posibilidades de escalabilidad y servicios a medida que permiten generar un ahorro significativo frente a la inversión total (gastos en espacios físicos, mantenimiento, procesamiento, entre otros), que se adapta a las dinámicas de cambio al interior de las instituciones de forma sostenible.

Nuevas posibilidades

La innovación ya no es una opción para las bibliotecas. Hoy día ha pasado a ser un requisito y esto significa estar continuamente mejorando por medio de la optimización de los recursos actuales y explorando nuevas posibilidades. Sumado a esto, las exigencias de competitividad se facilitan con la implementación de la plataforma Hipertexto Cloud en la medida en que se encuentra en constante actualización, sin necesidad de implementaciones locales gracias a su arquitectura basada en la nube, con posibilidades de parametrización personalizadas a las necesidades de la organización, al tiempo que permite el posicionamiento del contenido gracias a su papel editorial.

Caso de análisis:

La biblioteca de la Universidad Libre, de Colombia, y el acceso a los recursos electrónicos mediante la plataforma de distribución de contenidos Cloud del editor Alfaomega Colombiana S.A.

Si bien pueden ser variados los ejemplos de uso a nivel de instituciones y plataformas tecnológicas, se presentan a continuación algunas ideas de un caso específico entre la biblioteca de la Universidad Libre y uno de sus proveedores de información bibliográfica con recursos electrónicos, representada en este caso por el editor Alfaomega Colombiana S.A., que dispone de su propia plataforma de distribución de contenidos (http://ebooks.alfaomegagrupoeditor.com). En este caso editor y biblioteca han llegado a acuerdos que trascienden la mera transaccionalidad acceso – servicio – renovación, ubicándose en un plano donde la prestación de tales servicios adquiere especial valor cuando las necesidades de uso están personalizadas de cara a las colecciones editoriales específicas requeridas por la institución y a la disponibilidad de tales contenidos en términos de forma y tiempo acordados por las partes, en donde el acceso por parte de la comunidad de usuarios es transparente, eficaz, medible bajo estándares, seguro y usable. Esto representa un interesante ejemplo de cómo entre editores y bibliotecas se logran tejer relaciones duraderas, donde la especialidad y el servicio son la base y los beneficiados, todos los actores que participan en el modelo, comenzando por las mismas comunidades de usuarios lectores.

Se destacan a continuación 10 ideas de las entrevistas efectuadas a Mónica Johanna Sandoval, Coordinadora de biblioteca de la Sede Bosque Popular de la Universidad Libre y Martha Edna Suárez, Gerente General de Alfaomega Colombiana S.A., que pueden ser de interés del lector, especialmente por la amplia experiencia de cada una dentro de sus propios roles y la manera como han incursionado, trabajado y gestionado nuevos modelos de operación mediante el uso de recursos electrónicos vía plataformas especializadas:

  1. Evolución: se ha visto una clara evolución en el ofrecimiento de plataformas con diversidad de recursos electrónicos y dentro de ellas, variadas herramientas que potencian el uso de tales recursos y enriquecen la experiencia de los lectores alrededor del libro, que bien pudieron estar asentados en sus inicios en el formato PDF y ahora en los estándares de ePub 2, e incluso, ePub 3, con prestaciones especiales, que están asegurados por plataformas robustas y especializadas.
  2. Beneficio común: deben destacarse modelos centrados en las necesidades de las bibliotecas y de los usuarios, en función de los recursos electrónicos ofrecidos por editores por medio de plataformas tecnológicas especializadas de distribución. Cuando el beneficio se traslada al usuario y el editor se adapta a la necesidad de la biblioteca, el beneficio se incrementa a todos los actores por igual.
  3. Diversidad: los recursos electrónicos deben ser fáciles de usar y el uso no puede estar ligado a un dispositivo en particular. Debe asegurarse el acceso en línea (streaming) y/o descarga desde computadores de escritorio y portátiles, hasta tabletas y teléfonos celulares, de los principales proveedores del mercado, todos basados en ambientes y ecosistemas de lectura robustos y que evolucionen con el tiempo.
  4. Relacionamiento: el bibliotecario no puede estar solo en el desarrollo de esta tarea. El acompañamiento del editor, conocedor de sus colecciones, y la personalización en el servicio, ofrecida por el editor mediante plataformas robustas y adaptables, son clave para la construcción de relaciones duraderas entre la biblioteca y el Editor.
  5. Medición: las estadísticas de uso son fundamentales para la misma evaluación del uso de los recursos electrónicos. Estas mediciones deben estar basadas sobre estándares internacionales y no sobre sistemas estadísticos propios que pueden terminar desviando la atención de lo realmente importante o brindando información no verificable. Los estándares de medición deben apuntar a que los reportes de estadísticas de los proveedores tecnológicos sean creíbles, compatibles y consistentes. Esto se logra publicando códigos de práctica que especifican reglas para los contenidos, formato, mecanismos de entrega y procesamiento de datos. Estos códigos aplicados a un conjunto de reportes, deben ser implementados por los proveedores tecnológicos y fácilmente entendibles y accesibles por los bibliotecarios y comunidad del mundo editorial.
  6. Disponibilidad: la administración de los recursos y acceso a estadísticas de plataformas no debe ser solo un privilegio del proveedor del recurso electrónico, sino también una garantía para el bibliotecario, usuario de esta información, accesible en línea 7x24x365.
  7. Calidad: el paradigma de la cantidad de recursos electrónicos de los que puede disponer una biblioteca cambia hoy por su calidad y sus usos. De nada sirve tener un repositorio con miles de contenidos si la calidad de muchos de estos no está asegurada o respaldada por una producción editorial de calidad, actualizada, actualizable y verificable.
  8. Usabilidad: la experiencia de uso debe garantizar su escalabilidad y evolución en el tiempo. Hoy surgen nuevas necesidades en el acceso y uso de los recursos electrónicos, tales como el acceso a recursos para personas con discapacidad, entornos virtuales de interacción con el aprendizaje, entre otros. Soluciones tecnológicas escalables podrán ser garantía del desarrollo de nuevos modelos
    de operación entre oferentes y demandantes de los recursos electrónicos.
  9. Selección: todos los recursos de compra son limitados, por ello el bibliotecólogo, gestor y actor protagónico del uso de los recursos electrónicos en la institución a la que brinda sus servicios, debe ser coherente en la selección de tales recursos electrónicos y árbitro de sus usos.
  10. Futuro: bibliotecólogos y editores deben seguir rompiendo paradigmas. Los esquemas clásicos de compra y uso de recursos bibliográficos electrónicos merecen una evaluación permanente. Los esquemas basados en la escalabilidad, la personalización y el servicio son los que cada vez más adquieren valor para los responsables de suplir las necesidades de información, indiferentemente que estos sean bibliotecólogos públicos, privados, escolares o universitarios.

Conclusiones

Ante el panorama expuesto anteriormente, se hace evidente el papel protagónico que tiene el bibliotecario como mediador entre las necesidades de información de sus usuarios y las nuevas formas de producción de conocimiento y las instituciones. Para ello, es necesario ir adaptándose a los nuevos tiempos por medio de la certificación de sus conocimientos, que les permita la optimización de los recursos y servicios, lo cual facilita los procesos de identificar, adquirir, organizar y administrar los recursos bibliográficos necesarios para el desarrollo y soporte de los procesos académicos, de investigación y extensión de la institución.

Adicionalmente, es clave el aporte del bibliotecario como curador y desarrollador de las colecciones que a su vez deben responder a las expectativas de inversión realizada por la institución, quienes no son especialistas en adquirir material bibliográfico y en nuevos soportes en particular, pero sí demandar eficiencia y eficacia en la gestión.

La experiencia y resultados exitosos compartidos y examinados son una muestra para entender la clave de una mayor exposición de las publicaciones por públicos internos y externos, que se hace posible gracias al nuevo papel del bibliotecario como multiplicador de la visibilidad haciendo uso de las herramientas tecnológicas de descubrimiento y acceso, siendo esto uno de los principales pasos para que los puentes entre editoriales y biblioteca contribuyan significativamente a todos los actores involucrados en el proceso, comenzando por los usuarios, el agente más importante en toda esta ecuación.

Vincular los ebooks en el proceso de catalogación en línea que realiza la biblioteca / CRAI tiene una incidencia directa en los índices o rankings internacionales, como por ejemplo el Times Higher Education, donde se reflejen mucho más las variables como la difusión de investigaciones, aprendizaje y docencia, y por supuesto la citación y referenciación de esta producción intelectual.

Todo lo anterior busca además un fin más alto, apoyar a la organización a cumplir con los estándares nacionales e internacionales de calidad, impulsando a las instituciones a la excelencia.


Glosario

Se citan a continuación algunos términos mencionados en el artículo y otros que se relacionan con las temáticas aquí planteadas para ilustración del lector:

  • Bibliotecólogo: facilitador, que debe tener la capacidad de entender y captar las necesidades del usuario; buscar recursos electrónicos existentes en un basto mercado de información y colocar en demostración los que considere más adecuados a los usuarios, con el fin de seleccionar los que mejor se adapten a su medio; presentar los recursos escogidos a las directivas de la organización, en la búsqueda de apoyar una toma de decisión de inversión en beneficio de todos. Este trabajo de unir necesidades, recursos, evaluaciones y decisiones directivas, permitirá que nuestras comunidades tengamos acceso al mejor conocimiento en la era de la información.
  • Directivo Institucional: Quien analiza la información brindada y toma la decisión de invertir los recursos disponibles de la mejor manera.
  • Epub2. Es un formato de publicación digital.Este formato es un estándar desarrollado para libros digitales con contenido fluido, es decir, con contenido que se adapta automáticamente al tamaño de la pantalla con el cual estamos viendo dicho contenido. Este formato es prácticamente un mini sitio web comprimido, compuesto por archivos HTML, CSS, imágenes. El formato se diseñó redimensionable para adaptarse a distintos tamaños de letra y pantalla. También se puede cambiar el tipo de letra.
  • Epub 3. Es la versión avanzada del formato EPUB, basado en HTML5 y JavaScript, adaptado desde código abierto a la creación de publicaciones enriquecidas, con la característica de incluir entre otros: video, audio, animaciones, soporte de ecuaciones matemáticas, accesibilidad, metadatos enriquecidos, caracteres no latinos.
  • Formas de acceso:
    • URL referida direcciones de internet desde donde vienen los usuarios autorizados para acceder a los contenidos.
    • EZProxy es un servicio web utilizado por bibliotecas para dar acceso desde el exterior de la red informática de la biblioteca, a un sitio web de acceso restringido.
    • IP direcciones de los dispositivos autorizados para acceder a los contenidos.
    • Usuario común usuarios que ingresan a través de credenciales (usuario y contraseña)
    • Library card acceso permitido a través de una identificación de usuario.
  • Proveedor y/o Distribuidor (que en términos de este artículo también puede ser el Editor que cuenta con su plataforma propia y ofrece un servicio con valor agregado a la institución): quien tiene la información y tecnología (plataforma) disponible y la ofrece a las instituciones interesadas, con el fin de que ellas las adquieran. Una característica fundamental de los proveedores es estar abierto y adaptarse a las dimensiones de la institución, necesidades de recursos y tendencias de negociación del mercado globalizado de hoy en día.
  • PDF: es una extensión de archivo utilizada para presentación e intercambio de documentos, independiente del software , hardware o sistema operativo. Es un estándar abierto y oficial reconocido por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO). Pueden contener vínculos y botones, campos de formulario, audio, vídeo.
  • Plataforma: hace referencia a conceptos que hacen que una solución tecnológica sea considerada como fiable para su uso en términos de su estabilidad, escalabilidad, funcionalidad y posibilidades que ofrece al usuario y al administrador.
  • Usuario: Persona que necesita acceso a la información y que expresa sus necesidades de forma abierta u oculta.

Autores

Pau Torres

Profesional de la comunicación y la información. Magíster en Conflicto, Territorio y Cultura. Investigador en Ciencias Sociales. Ha combinado la experiencia académica con la edición de publicaciones científicas y con el desarrollo y la coordinación de sistemas de información en el ámbito universitario. Actualmente es el Jefe de Innovación y Recursos Digitales de la Biblioteca de la Universidad Externado de Colombia.

Edgar Enrique Forero Arcila

Profesional en Bibliotecología y Archivistica, Magíster en Estudio y Gestión del Desarrollo de la Universidad de La Salle; ha laborado en entidades como Bibliored, Universidad Antonio Nariño, la Universidad de los Andes y la Universidad Externado de Colombia, en el desarrollo de las Bibliotecas.

Coautores:

Para el desarrollo de este artículo participó, de forma coordinada y consensuada con los autores, parte del equipo de Hipertexto – Netizen Digital Solutions, especialmente en el análisis de todos aquellos elementos que desde el punto de vista de plataformas y tecnologías, se conectan con los puntos claves abordados en este artículo. Ellos son: Jaime Iván Hurtado, Founder y CEO para México, Andrés Mauricio Rodríguez B., CEO para Colombia; Carlos Fernando Velásquez, Gerente de Plataformas y Producción Digital; Miguel Martínez, Coordinador y Especialista de producto Hipertexto Cloud.

Agradecimiento:

A la Universidad Externado de Colombia y a los autores, bibliotecólogos de esta institución, quienes con su conocimiento y especialidad en el tema, así como con la ventaja de conocer las particularidades de la plataforma Hipertexto Cloud, al ser usuarios de esta, logran desarrollar en este documento una serie de elementos clave para el abordaje de los retos y elementos a tener en cuenta en las muchas maneras como las bibliotecas gestionan y garantizan hoy en día el acceso a la información a sus usuarios, mediante plataformas, tecnologías y servicios agregados de valor, en donde editores, proveedores y bibliotecas, trabajan en conjunto.


Acerca de Hipertexto Netizen Digital Solutions

Hipertexto – Netizen Digital Solutions (www.hipertexto.com.co) es una empresa con énfasis en el área de Digital Publishing, especializada en el desarrollo de soluciones integrales, plataformas y tecnologías que contribuyen a potenciar los procesos de generación, transformación y distribución de contenidos. Sus productos y servicios van dirigidos a la industria editorial y a usuarios de contenido del sector privado, empresarial, gubernamental y masivo.

Los acuerdos estratégicos que ha desarrollado a nivel mundial, el saber-hacer, el conocimiento de la industria editorial de la región, las tecnologías de punta con las que cuenta, la creación de ecosistemas y soluciones que se adaptan a las necesidades de sus clientes, le han merecido una posición destacada en el mercado del libro en español y le han convertido en un aliado de referencia del sector editorial, al que apoya y con el que está comprometida para el desarrollo de los escenarios presentes y futuros del libro y la industria de contenidos.

Cuenta con más de 13 años de experiencia en el sector, cerca de 50 colaboradores de tiempo completo en sus oficinas centrales de Bogotá y Ciudad de México, un portafolio de más de 200 clientes institucionales en 12 países, relacionados con el sector editorial, y alianzas con empresas líderes a nivel mundial, con quien ha establecido acuerdos exclusivos y preferenciales para atender, en un contexto y una realidad regionales, las necesidades del sector.

Acerca de Hipertexto Cloud

Hipertexto Cloud es una plataforma tecnológica de distribución de recursos electrónicos, enfocada a creadores o distribuidores de contenido, que permite desarrollar nuevos modelos de operación mediante diferentes tipos de uso (accesos y/o descargas individuales o institucionales, para equipos móviles o de mesa, control de la duración de las suscripciones y la administración de colecciones de títulos, entre otros), apoyados en la infraestructura, modelos de gestión y capacidades desarrolladas por Hipertexto en su alianza internacional con Impelsys (http://www.impelsys.com), líder a nivel mundial en lo que se refiere a este tipo de desarrollos.

Gracias a los avances tecnológicos y las muy variadas maneras como las bibliotecas pueden conectarse a los contenidos desarrollados por los editores en sus plataformas propias y sistemas de distribución electrónicos basados en estándares, se observa una creciente tendencia hoy en día en el mundo editorial hacia los modelos de suscripción para acceder a contenidos editoriales en formato digital. Estos modelos abren nuevas posibilidades para que editores realicen operaciones mediante acuerdos con bibliotecas o clientes específicos y cambien la forma en que los lectores conocen y disfrutan de sus contenidos. Estas nuevas modalidades de negocio editorial en el ámbito digital están creando nuevas opciones para generar beneficios comunes tanto a los oferentes como a los usuarios de estas plataformas.

Hipertexto – Netizen Digital Solutions ha desplegado más de una veintena de plataformas y soluciones de este tipo en diferentes países de Iberoamérica. (hipertexto.com.co/inicio/hipertexto-cloud)

Acerca de Quehacer Editorial

Quehacer Editorial (www.quehacereditorial.com) es una publicación especializada, en proceso de transformación desde su nacimiento, dirigida no solo a los editores o a quienes se conciben como tales, sino a todos los que componen la cadena de producción y el ciclo de vida del libro: autores, traductores, correctores, tipógrafos, diseñadores, distribuidores, libreros, promotores, bibliotecarios, en fin, ese amplio mundo de especialistas que hace llegar la palabra del autor al lector.

La revista se propone como foro abierto de información, análisis y debate en torno al libro en una época de rápida evolución, no solo tecnológica, sino también política, cultural y social. Queremos contribuir al estudio y a la preservación del libro en cualquiera de sus soportes presentes y futuros, y a su progreso e innovación. Percibimos el libro como una herramienta para el desarrollo de la cosmovisión de la humanidad, tanto desde el punto de vista de la adquisición de conocimientos, como de la recreación y el goce hedonista, lúdico.

Jaime Iván Hurtado
Jaime Iván Hurtado

CEO & Fundador de Hipertexto – Netizen Digital Solutions, compañía con sede en Colombia y México y operaciones en varios países de Iberoamérica (www.hipertexto.com.co). Emprendedor, conferencista y consultor en nuevas tecnologías aplicadas a la industria editorial. Comunicador Social, Periodista y Especialista en Gerencia Educativa. Cuenta con estudios en Mercadeo y de formación permanente en comunicación, mercadeo, edición, edición universitaria, semiótica, e-learning, e-commerce y educación superior. Ha sido docente en estas áreas para diversas universidades colombianas. Participa permanentemente en distintas actividades de formación académica de orden internacional. También es fundador y Presidente de www.libreriadelau.com, miembro de la Junta Directiva de la Cámara Colombiana del Libro (2009-2016) y Coordinador del Comité de Tecnología de este organismo (www.camlibro.com.co).